Un correo semanal para volver al equilibrio, cuidar tu fuego interior y reconectar con la naturaleza.
La verdadera salud no está en la farmacia.
Está en tus rutinas.
Todos quieren sanar. Pero pocos están dispuestos a cambiar.
Nos enseñaron a buscar afuera: la pastilla, el polvo, las vitaminas, los suplementos, la nueva tendencia “natural”.
Y mientras tanto,nos fuimos olvidando de lo esencial:
la forma en la que vivimos cada día.

El cuerpo siempre habla.
A veces grita con insomnio, otras susurra con cansancio o apatía.
En medio del caos, confundimos síntomas con destino.
Ayurveda no es una moda.
Es una ciencia viva.
Es una forma de volver al cuerpo y escuchar lo que necesita.
Cada hábito es una semilla: puede nutrirte o agotarte.
No se trata de hacer más.
Se trata de hacer con conciencia.
Mi Historia
A veces pienso que todo empezó con una taza de café.
Durante años viví corriendo, desconectada de mi cuerpo y de mis ritmos.
Hasta que el mundo se detuvo.
O mejor dicho: hasta que nos detuvo una pandemia.
De repente, el ruido de afuera se apagó
y el de adentro se hizo imposible de ignorar.
El tiempo —ese que siempre me faltaba— se estiró.
Y en ese silencio volví al yoga,
un viejo refugio que conocía desde mi adolescencia.
Esta vez no era solo una práctica física,
sino un espacio de observación.
Empecé a notar cómo dormía, cómo comía,
cómo respiraba, cómo me hablaba.
Aprendí a escuchar mi cuerpo.
Descubrí que la presencia también se cocina a fuego lento.
Con el tiempo, el Ayurveda llegó a mi vida
y me enseñó que la salud no se busca afuera,
se cultiva en lo cotidiano.
Hoy vivo entre los morros y el mar,
aprendiendo a estar presente y compartiendo ese camino con quienes,
como yo, buscan equilibrio sin perfección.
Si querés conocer más sobre mi historia,
podés leerla completa [acá].

No te hablo desde la teoría.
Te hablo desde la experiencia.
Hace años practico yoga y ayurveda,
y con el tiempo entendí que los títulos no curan:
lo que transforma es lo que hacés con lo que sabés.
Por eso, antes de acompañar a otras personas,
probé en mí cada principio que comparto:
las rutinas, los alimentos, los ciclos, las pausas.
Aprendí a escuchar mi cuerpo,
a reconocer sus señales,
a respetar sus tiempos y su fuego.
Tuve la suerte de aprender junto al Dr. Gaurav — quinta generación de Vaidya (para quien no sepa asi se los llama a los médicos en la India) —
quien me enseñó que la coherencia entre lo que vivís y lo que enseñas
es, en realidad, la medicina más poderosa.

La salud no es una meta.
Es una danza diaria entre el fuego y la calma.
Entre el sol que activa y la luna que reposa.
Entre el cuerpo que se mueve y el alma que observa.
Este espacio no te promete perfección.
Te invita a vivir en presencia
El bienestar real sucede cuando tus acciones se alinean con la naturaleza
no cuando la forzás.

Cada semana vas a recibir una carta con ideas y prácticas simples para aplicar el Ayurveda y el Yoga en tu día a día.
Sin complicaciones.
Sin dogmas.
Sin fórmulas mágicas.
Solo herramientas reales, posibles, que te ayuden a crear rutinas más equilibradas,
a reconectar con tus ciclos,
y a cuidar el fuego que te mantiene viva.
Cómo quiero que la leas?
Con calma.
Quizás un domingo por la mañana,
con una taza de tu bebida favorita entre las manos.
Sin prisa.
Este es tu momento para volver a vos.
Una carta por semana.
Una pausa en medio del caos.

Podés seguir buscando soluciones rápidas.
Podés seguir esperando el momento perfecto.
Pero si querés un cambio que dure,
te invito a caminar El Otro Camino.
Cada semana te va a llegar una carta con reflexiones, prácticas y saberes antiguos que siguen vivos, para aplicar en tu vida de hoy.
Un correo a la semana.
Una práctica a la vez.
Un cambio que empieza por vos.
Sumate a El Otro Camino
Una pausa semanal para reconectar con vos.
Tu rutina diaria es tu medicina más poderosa.
Sabiduría ayurvédica

